Tethered

montt

Una de las realidades que más me impactó de ser mamá me cayó un día mirando capítulos viejos de Friends. Carol, Susan y Ross estaban en una clase de pre-parto y Carol estaba con un entendible ataque de «todo muy lindo, pero yo ni a palos hago eso» después de haber visto el video de un parto real. Susan la calma diciéndole que se concentrara in the big picture, que el parto era solo un día y que después iba a ser mamá para siempre. Esta de verdad es una de las cosas para las que menos estaba preparada, y sé que parece una obviedad. Posiblemente sea porque ser mamá no fue algo que busqué activamente en ese momento. Por el contrario, hice todo lo posible para que esta fuera una decisión informada y consciente. Quería tiempo para prepararme, pero la industria farmacéutica, la naturaleza y la falta de herramientas que tenemos las mujeres para decidir sobre nuestro cuerpo, se interpusieron.

Hace algunas semanas conversaba con un nuevo amigo y me preguntaba si ser padre / madre significaba perder protagonismo en tu propia vida, y si eso es bueno o malo. No sé si se pierde protagonismo, pero sí se pierde bastante libertad. Y no libertad en el sentido de que ya no me puedo escapar a Bora Bora de un momento a otro, sino de que de ahora en más y por lo que espero sea el resto de mi vida, todo lo que haga directa o indirectamente va a ser en función de esta persona que traje al mundo. No creo que eso esté mal, si es algo que se elige a conciencia. Pero sí es algo que me asusta, o me da vértigo. Más allá de los errores que seguramente voy a cometer tratando de cuidarlo y de darle todas las herramientas, hay muchas cosas que están muy fuera de mi alcance y que no solo me preocupan por mi bebé, sino también por todos los niños del mundo. A veces me asusta ver que los adultos de hoy (incluyéndome) tengan a cargo la crianza de las nuevas generaciones. Hasta ahora eso no viene funcionando del todo bien, qué quieren que les diga.

Sin embargo, la humanidad ha prosperado así. Bueno, más o menos. Lo que quiero decir es que la humanidad ha sobrevivido a fuerza de gente que no tiene idea criando generaciones futuras (o peor, a fuerza de gente que está convencida de que tiene mucha idea y de que esa idea es la única postura válida) y acá estamos. Todavía no nos extinguimos y los psicoanalistas tienen bocha de trabajo.

myfavoritejoke
What do you mean, ‘if’?

Más allá de las décadas que voy a pasar sin dormir, de lo que el embarazo, la lactancia y el puerperio le hayan hecho a mi cuerpo, y de todos los momentos maravillosos y sorprendentes que voy a atravesar, hay algo que no va a cambiar nunca: siempre voy a estar preocupada por mi hijo. Siempre. Me pregunto de dónde viene esta preocupación que me llena de angustia y de cierta nostalgia ¿Será biológica? ¿Instintiva? ¿Es sólo producto de mi neurosis y esto en realidad no le pasa a todo el mundo? Es un desasosiego desconcertante.  Esta personita a quien amo hasta el cansancio va a estar siempre en mi cabeza nublando mi juicio, dándole forma a mi día y afectando todas mis decisiones. Absolutamente todas.

Yo no me sentía para nada preparada para traer a alguien más al mundo, claramente. Además de mantenerlo vivo (yo, que se me mueren hasta los cactus) tengo la responsabilidad de enseñarle a conducirse en el mundo, de enseñarle la diferencia entre lo que está bien y lo que está mal, de ayudarlo a desarrollar todo su potencial sin que se haga daño. Él es mío, pero al mismo tiempo no.  Es una sensación muy vertiginosa, y lo noto más con el paso del tiempo, con lo rápido que dejó de ser un bebé a pesar de que los primeros meses parecían interminables, y con la repentina comprensión de mi propia mortalidad.

Supongo que con los años me iré ajustando mejor a mi nueva realidad de estar atada por un hilo invisible que me tira cada vez que me alejo un poquito. Y sé que lo máximo a lo que puedo aspirar es a disfrutar todo el tiempo que podamos compartir juntos, los tres, tratar de darle todas las herramientas a mi alcance y esperar que pueda aprovechar al máximo lo que la vida tiene para ofrecer para que sea feliz y contribuya a hacer del mundo un lugar mejor. Es una felicidad desesperantemente trepidante. Y no la cambiaría por nada.

(Cosas que no entraban en un solo paréntesis)

  • Me pasé los últimos 6 meses del embarazo mirando Friends desde la primera temporada y por eso ahora Orión cada vez que escucha la presentación, viene corriendo se queda tildado mirando con cara de «esto lo conozco, ¿pero de dónde…? Is that the song of my people?»
  • Ross y yo tuvimos la misma reacción después de las palabras de Susan.
  • El pasaje con la broma en inglés es del cuento «La historia de tu vida» (“Story of Your Life“) de Ted Chiang. Que no puede más de genial.
  • Lo que más me emociona y reconforta de mi vida como adulta responsable y de toda esta felicidad es tener a Capitán Considerado en el mismo barco. Yo no sé cómo voy a resultar yo como mamá, pero de lo que sí estoy segura es que Orión tiene al mejor papá del mundo. ❤
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