(Don’t) Read my mind

Tengo que decirlo. A mi los hombres no me desagradan, todo lo contrario…algunos me gustan mucho.  Los hombres no me resultan ni mejores ni peores que las mujeres- Así que me cuesta mucho ponerme del lado de algunas mujeres que por moda o estupidez, creen que hay que subestimarlos para reivindicar su femeneidad.  Creo que luego de siglos y siglos de que la pelota estuviera de un solo lado, deberíamos haber aprendido que el revanchismo y los extremos no nos llevan a ninguna parte y no nos dejan nada bueno.  No entiendo qué les hace pensar que la relevancia de un género hace inmediatamente inferior e irrelevante al otro…pero es así, y lo escucho y lo veo todos los días.

Hoy me tocó, como muchas otras veces, escuchar como una mujer se quejaba de la habilidad de su pareja para no hacer nada bien. La  protesta de esta señora se refería a que el hombre en cuestión, nunca la ayuda con las cosas de la casa, ni a cuidar a su hija, y no hace se hace cargo ni de la mitad de las cosas de las que ella se ocupa – y eso que ella trabaja la misma cantidad de horas que él. Claro que durante su discurso quejumbroso, también nos enteramos que en realidad él hace todas esas cosas que ella espera que él haga…pero no cuando y como ellas espera que las haga. Bajo este criterio,  los hombres son incompetentes, egoístas, insensibles y desatinados…siendo honesta no sé quién podría enamorarse de alguien así. La mayoría de mis amigos son hombres, y son personas inteligentes, sensibles y bien intencionadas que realmente no encajan con este perfil de hombre infantil y básico del que tanta mujer se viene quejando. So revisemos un poquito esta postura de extrema feminista, que la verdad, me enoja mucho.

No es la primera vez que digo que las mujeres crecemos con un ideal de hombre que no existe (que todavía no sé de dónde sale). El caso es que por alguna razón cuando empezamos una relación estamos programadas para esperar que el otro adivine lo que nos pasa, lo que queremos y cómo lo queremos. Que planche cuando queremos, nos seduzca cuando queremos y nos regale exactamente lo que estamos esperando, y todo eso lo queremos sin tener que pedirlo….Well guess what: Men are clueless, and -evidently- so are you.

Estoy dispuesta a apostar que si la telepatía fuese la solución a los problemas de pareja, sin dudas sería parte de la ecuación, pero no lo es… Las relaciones son más complejas que eso, y requieren de mucho compromiso para salir adelante. Me parece muy infantil reprocharle a alguien no tener el talento para adivinar la mejor manera de satisfacernos cuando en realidad ni nosotras mismas podemos adivinar bien qué pasa en la vereda de enfrente. Ojo que estoy de acuerdo en que lo esperable es que mi pareja me conozca y tenga la capacidad de anticiparse y sorprenderme…pero no de leerme la mente. Es muy  probable que una persona irracional que considere esto una cualidad necesaria en su pareja no esté muy abierta a la  idea de sacrificarse y sentarse y charlar. Sadly esa clase de complicidad y atino solo se alcanzan con mucho diálogo y paciencia de por medio. So you’ll need to work. Ninguna relación de amor para siempre sucede solita. Me resisto a esa idea de que somos mitades de una unidad vagando incompletos por el universo hasta que “pufff” mágicamente nos encontramos y todo es maravilloso y mi pareja va a saber siempre qué decirme o cómo sorprenderme. Me encantan las orquídeas blancas, pero si cada vez que quiere hacer algo lindo me regala orquídeas, su regalo se va a volver rutinario y me voy a cansar…y eventualmente ya no va a tener el mismo efecto, so va a tener que pensar en otras formas ( y lo mismo de este lado!). ¿Se entiende a lo que voy? Para que una relación funcione bien es necesaria la colaboración de ambas partes. Y no es justo ni razonable que nos enojemos con nuestra pareja y lo etiquetemos de no  hacer nada bien cuando nos desilusionan con cosas  como no saber doblar el cuello de una camisa sin que se arrugue  o porque no le haya atinado al regalo de cumpleaños que estabas esperando. En nuestra fantasía el sabe exactamente lo que querés pero no siempre es así, y eso no está mal…porque a veces nosotras tampoco podemos leerlos como un libro abierto, aunque ellos crean que sí.

Lo malo de esta actitud caprichosa es que no sólo nos crea una mala reputación sino que también hace que descartemos hombres que realmente valen la pena y que están dispuestos a hacer lo que sea por nosotras…si los orientamos un poquito. Otro factor importante es no ser harpías críticas de todo lo que hacen. Una de las ¿virtudes? proverbiales en la mujer es la de pensar que nadie hace las cosas mejor que ella…la señora que se quejaba más arriba además de lloriquear porque él nunca la ayuda, también protestaba porque cuando lo hace nunca lo hace del todo bien. (decime: ¿cómo esperás que te ayude como vos querés que lo haga si a) no se lo decís  y b) ni le das la oportunidad de terminar de hacerlo bien cuando -God forbid- él se equivoca sin hacerle un escándalo de self-sacrificing b*tch?)

Por último y para cerrar.. Yo soy muy consciente de que me quejo mucho de esta incapacidad de los hombres para captar sutilezas, pero sé que me quejo de llena porque la gran parte de los hombres con lo que he tenido la suerte de cruzarme no son ni básicos, ni insensibles ni egoístas Me han tenido mucha paciencia…pobres.

Some final thoughts:

Además de las orquídeas blancas que no son muy económicas como para andar regalando todos los días, me gustan: las margaritas blancas, el helado de cookies & cream, los paraguas amarillos, las vaquitas de san antonio y los post-it de colores. …I’m just sayin’…

Hay algunas excepciones a los hombres de este post…misóginos empedernidos de los que no vale ni la pena hablar- Nosotras podemos ser muy caprichosas pero la estupidez no distingue género.

6 comentarios en “(Don’t) Read my mind

    1. Pedrito!!! Jaja, este tema es mucho mas complejo pero creo que está bueno tratar de empezar a equilibrar la balanza y deshacernos de este tipo de ideas locas para llevarnos mejor, no? Hablando se entiende la gente dicen-
      Qué lindo que pases y comentes!🙂

  1. Por qué él debería doblar bien la ropa…? A mi me fascina cuando un hombre cambia una rueda de auxilio a la perfección, por así decir… Creo que lo único que realmente diferencia a las personas es si tienen ganas de remar o no… al menos en el amor!

  2. “No es la primera vez que digo que las mujeres crecemos con un ideal de hombre que no existe (que todavía no sé de dónde sale)”.

    Yo estimo que el ideal de hombre, sale de las peliculas de Disney, en las cuales la princesa SIEMPRE es rescatada por el príncipe.

    Si a la idea “Príncipe Azul – Caballo Blanco” le sumamos un Complejo de Electra no resuelto, tenemos una linda personalidad “pasadora constante de facturas”, que siempre se va a excusar en el “Vos no me entendés” “Nunca haces nada cariñoso o espontáneo”… Tipicos comentarios de lectora de revista Cosmopolitan del tercer mundo, wannabe de Carrie Bradshaw.

    Y adhiero a lo que dijo Ale: “”Creo que lo único que realmente diferencia a las personas es si tienen ganas de remar o no… al menos en el amor!””

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