Porque sin ser mi marido, ni mi novio, ni mi amante…

Quizá esto trate de un post de protesta…Then again, it’s my blog and I’ll complain if I want to. Tengo una breve teoría, que mi amiga P. ayudó a consolidar, que dice que los hombres actuales -o al menos el simpático sector con el que tendemos a cruzarnos P. y yo, son pseudo-masoquistas.

Yo me jacto de no ser una mujer complicada, aunque disto mucho de ser sencilla. Lo más probable es que sea muy jodida y muy tonta…o como le dijo Billy Cristal a Meg Ryan en “Cuando Harry Conoció a Sally” –You’re the worst kind; you’re high maintenance but you think you’re low maintenance.- So con fines ilustrativos- vamos a decir como me dijo un amigo que no siempre fue amigo – vos sos compleja, pero no imposible.  Hecha esta aclaración, que no sé si hacía falta; paso a exponer mi teoría.

La teoría acerca de los hombres pseudo-masoquistas señala a un grupo de personajes que se ven angustiados e infelices en una situación de soledad: Porque les rompieron el corazón, porque no pueden largar el cordón umbilical, porque les da fiaca, porque están acostumbrados a barriletear, etc…Suelen hacer verbal este malestar dependiendo de algunos factores externos como ser la cantidad de botellas de fernet que se tengan al alcance o bien el estado del tiempo. Una de las características esenciales de esta especie es que son de los que no se deciden y la dejan a una flotando en el limbo del embole sin saber qué hacer. Su comportamiento suele contradecirse con sus dichos y hasta con algunos hechos. Son de los que advierten “no te quiero lastimar y esto es todo lo que hay” pero que luego admiten y arman situaciones de una intimidad innecesaria para después patear el tablero (a veces de manera cruel) y hacer que una los rechace. Y cuando una los rechaza y los ubica en ese lugar de “esta bien no me vas a lastimar pero tampoco me vas a tener cuando quieras”, tampoco se la bancan y vuelven otra vez a ser tiernos y protectores para una vez más huir despavoridos ante cualquier señal amable de nuestra parte. Es como El Cuento De La Buena Pipa, pero más cruel. Cruel porque pasar de la más absoluta intimidad a la indiferencia total es un encontronazo brutal que la deja a una un poco descolocada.

La teoría los expone (quizá erróneamente) como pseudo-masoquistas porque el cariño o la atracción que sienten por el objeto de su ¿afecto? tiende a ser genuino, y construyen esos espacios donde ambos la pasan muy bien, buscan complicidad pero que no se bancan mucho tiempo y su angustia se vuelve evidente. Se ponen incómodos te miran con cara de constipados o de perrito mojado sabiendo que lo que sigue es hacerte mal para que te alejes (o les sea sencillo alejarse) sabiendo que en algún grado o alguna medida van a extrañar a esa ridícula que está incondicionalmente. Y mientras se alejan y una se queda parada en el umbral del limbo del embole, se pregunta:  “si este tipo no se banca ser ni mi amante, ni mi novio, ni mi amigo…¿qué quiere?” Lo más probable es que ellos tampoco conozcan la respuesta a esa pregunta, por ahora mis hipótesis oscilan entre los no saben- no te quieren- no saben ni te quieren- están muy cómodos ahí (aunq no tanto porq vuelven) y- vé tu a saber.

Seguramente todo esto suene un poco a reclamos anteriores acerca de la nueva llamada “histeria masculina”. Mi amigo Pedro me contó alguna vez que esto no es histeria sino un terrible malentendido entre lo que una espera y lo que el otro está dispuesto a dar. Yo le creo. He sido también ¿víctima? de este terrible malentendido, que se solucionó con una breve charla. Aunque en mí defensa-y no que la necesite porque mi contraparte es también muy razonable- sé que lo que esperé muchas veces se confundió con lo que me daban a cambio y viceversa y el malentendido no me lo inventé- tuve mucha ayuda para desconcertarme y esperar cosas que no iban a llegar.

Finalmente quiero aclarar que lo que más me ofusca de este tipo de relaciones que quieren ser casuales y no lo logran, es que los encuentros concretos nunca se dan cuando una quiere. Si una los llama entusiasmada con ganas de verlos el rechazo suele ser inmediato y una se queda bañada y sin fiesta. Solo ocurren cuando él cree que tiene ganas y encima avisan con little or no time de anticipación para volverse una mujer decente y deseable. O a caso creen que una anda  lista y depilada 24/7? No sean ilusos, menos con tantas vueltas de por medio.

Y para cerrar, 2 palabras:

  • Sé que resulta ridículo que una mujer que se jacte no ser complicada  y otra que es muy inteligente como P. se vean enredadas con esta clase de hombres. Yo también me lo pregunto -como alguna vez casi se lo preguntara G. Acher: ” ¿Si soy tan inteligente por qué los elijo como una idiota?” La verdad: No lo sé…
  • Les dejo el poema de Rafael León que inspiró el título de este post, que no tiene nada que ver, pero por si les interesa.
  • Augusto, te debo un post.

4 comentarios en “Porque sin ser mi marido, ni mi novio, ni mi amante…

  1. Hola Girl, creo que Pedro es un muy buen amigo porque dice las cosas como las ve, aunque se nota que tiene muy buena intención con vos. Desde mi punto de vista también es así.

    Con los tipos, en general desde el vamos se sabe para dónde rumbea una relación y hay que estar preparadas para NO tomarse ciertas respuestas o falta de pilas como algo personal. Si el tipo en cuestión desde el principio aclara “ésto es lo que hay”, no va a progresar más allá de una relación casual, nunca hay que perder eso de vista. Si su compañía vale la pena, habrá que disfrutar del encuentro casual, sin hacerse mala sangre cuando no esté disponible y seguir como si nada cuando la cosa no dé para más.

    No hay lugar para la posesividad en las relaciones casuales, no debería importar si se encuentran cuando surge de una o de él (entiendo a lo que apuntás con lo de la depilación, pero se puede llegar a un acuerdo menos rígido cuando hay ganas o no?). Porque podrá existir un jueguito medio perverso de parte de este tipo de hombres que comentás, eso de ponerse en situaciones de gato y ratón o de crear intimidad en donde no debería haberla si la relación es casual. Pero está en una jugarla de lady súper cool y no convertirse en “enabler”, porque en todo caso el problema es de ellos. Cuando un tipo empieza a portarse así, se merece un “NEXT, I’m done f*cking you”. O no? Saludos!

  2. Creo que tenés razón, es muy sensato lo que decís. En situaciones como ésta lo ideal es poder jugarla de lady súper cool y no “habilitarlos” para que cometan esas faltas con nosotras porque como bien decís, el problema es 100% de ellos.
    El quid de esta cuestión es que para una mujer (o mejor dicho, quizá para mí) no es fácil tomarme una falta de pilas con una como algo no personal porque sí es conmigo esa falta de pilas. Y hacer el papel de lady super cool donde todo me resbala me sale bastante mal, jaja.
    Sin embargo, creo que lo interesante es poder ponerle un freno a la situación desde el vamos, porque como bien escribiste, desde ahí se sabe qué rumbo van a tomar las cosas y poder también hacer cierto mea-culpa, cuando no nos cuidamos nosotras mismas y solitas no hacemos ideas equivocadas por pensar más allá de lo evidente. Es difícil que nadie salga lastimado de una situación así, o de cualquier tipo de relación si vamos al caso, ese riesgo siempre está porque no se pueden cumplir todas las expectativas ni manipular siempre los límites del afecto. Lo mejor es poder ser claras, sobre todo cuando ellos no lo son.
    Saludos!!

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