Ni blanco, ni negro. Ni si, ni no

Hace poquitos días, en una de mis escapadas a la ciudad que siempre estuvo cerca, encontré –entre varias otras cosas- una verdad con la que no contaba, y que para ser sincera me confundió bastante más de lo que aclaró.

Hasta el momento, estaba “bien” o al menos reconciliada con lo que a tientas entiendo que se supone que debe hacer/decir una mujer…hasta que vino mi nuevo amigo Pedro a contarme qué es lo que aparentemente se espera del otro lado…y quedé más desconcertada que con el final de Lost.

Voy a tratar de contarlo lo menos contaminado posible de mis prejuicios…Y después les explico lo que …¿entendí? Yo.

Pedro me explicaba, que las mujeres somos todas histéricas (flash news!) y que no nos entendemos, ni nos hacemos entender…que de momentos somos un témpano* impenetrable y ambiguo (mind the word choice) y que después revelamos el cartel gigante en la frente que dice “busco novio” y nos ponemos cariñosas y que esas 2 conductas no son consecuentes ni coherentes entre sí. El reclamo pasaba por la incapacidad de las mujeres (al menos con las que se topa Pedro) de no poder encontrar un punto medio entre La histeria previa y durante el encare y como se comporta la mujer una vez que te la ganaste…Y acá entramos en terreno pantanoso.

En primer lugar: No sabía que teníamos que encontrar nosotras un gris intermedio entre hacerse la difícil y no ser una loca histérica, pero tampoco una fácil descocada (definición de la popular de loca histérica, a menos como la conciben los Pedros Promedio: mujer que te dice que no, pero en realidad si…o que dice que quiere, pero después no quiere nada) Ahora resulta que es trabajo nuestro hacerles el proceso interesante…Si se las hacés remar, sos una histérica; pero si lo hacés sencillo (porque en realidad en muchacho te gusta en serio) sos fácil y pierden el interés…Y gataflorismo a quién se le atribuye??

Yo soy muy Pro-Grises…el balance perfecto entre el Yin y el Yang, el equilibrio entre el frío y el calor, la medida justa entre Lenny y Carl…pero acá no hay [insertar palabra que más les guste] que les venga bien.

Es muy probable que esté siendo demasiado dramática y que Pedro tenga algo de razón. La muchachita en particular de la que Pedro se queja, es una clásica demostración de niña que no sabe lo que quiere…pero eso no la hace necesariamente histérica, sino que la pobre tampoco debe saber muy bien que hacer frente a Pedrito…que primero duerme y después se las da de estrellita mía.

De todos modos, y no siendo necesariamente partidaria del “amor a primera vista” pero sí del flechazo…creo que tantos si pero no, no pero si vienen a suplir una falta de interés en el otro, mas allá de la belleza física que atrae, si no hay nada más que la sostenga…con el tiempo se desgasta y no hay nada nuevo que nos enamore y que haga de esa persona alguien único a quien admirar…porque gustarse, es también admirarse, no? Pero esto lo dejo para otro post.

Por ahora solo tengo un par de cosas para cerrar:

1) ¿Qué es lo tan terrible de querer un novio? El deseo de una relación no me es del todo ajeno…y no entiendo porqué los hombres estigmatizan tanto a las mujeres seudo-susanitas que sí quieren un novio, un marido e hijitos…

2) Nuevo Blog en el blogroll!! Le damos la bienvenida a la amiga Pandorita que finalmente se animó a publicar.

3) Libro para recomendar haciendo honor a la temática del post “Historia universal de la histeria” – de Malele Penchansky. Muy buena lectura.

4) I feel like a washing machine…😉

7 comentarios en “Ni blanco, ni negro. Ni si, ni no

  1. Estimada Miss Rodio: He de decirle que si bien soy un asiduo visitante a su blog, del cual disfruto y con cuyo contenido en general concuerdo bastante, hasta ahora había evitado expresamente dejar comentarios ya que lo de la crítica constructiva se me da bastante mal. Es más, el término “critica constructiva” siempre me a sonado a “te descargo 500 kg. de napalm, pero adjunto un pomito mediano de platsul”.
    Definitivamente me gusta su forma de escribir, curiosamente más las intros que los desarrollos (el primer párrafo del post anterior es sencillamente genial).
    Este tema en concreto (histerica/reventada) es una de las pocas cosas que me genera vergüenza ajena ya que por unos cuantos Pedros la ligamos todos. Tilingas y Coca Cola hay en todas partes del mundo, pero cuando uno trata con una mujer en serio, el “resistite para cotizar mejor” es propio de mentes de calibre reducido, las cuales lamentablemente abundan entre mis congéneres… y no, querer un novio no tiene nada de malo…. y dos, casi diría que tampoco.

    1. Alavarete! Geeeenio! Me encanta que me visite! Gracias por esas palabras generosas que seguramente no tienen que ver con mi blog, jajaja.
      Para mi el “resistite para cotizarte mejor” es un horror…A las mujeres nos encanta sentirnos deseadas, pero por lindas, inteligentes, sensuales, divertidas, etc…no por hacerse la difícil, eso no es mérito de nada. Creo que es más elogiable un hombre que anda con la más linda y no uno que está con la que más vueltas le dio ¿no?
      Ah! Y yo tampoco veo lo malo de querer un novio…o dos😉

  2. Voy seguir la tendencia del vecino de arriba y manchar este blog con mis palabras por vez primera. También te voy a tutear porque se me canta.

    Creo que el problema masculino con el histeriqueo ocurre generalmente cuando a él la susodicha no le gusta lo suficiente, como esbozaste en el último párrafo antes del cierre. Es cierto que todas son más o menos histéricas y que alguna contraparte que prefiero ignorar debemos tener los hombres, pero cuando hay buena onda, eso se vuelve interesante.

    Y, si no me equivoco mucho en eso, por ahí el problema es que la mujer abusa de ese recurso, lo usa en situaciones donde no vale la pena. Porque es un arma -también-, y puede hacer daño si se usa mal.

    Por supuesto que no es trabajo de ustedes hacer interesante el proceso. De hecho, eso es un error frecuente (hablo de errores femeninos porque soy más consciente de ellos que de los míos). Hay situaciones en las que el histeriqueo queda bien -pocas- y situaciones -muchas- en las que parece una cargada, una pérdida de tiempo. Para ser efectivo, debe ser parte armónica de un ritual bilateral, de mutuo acuerdo.

    Además, un “sí pero no” no enamora. Si esa es la única razón por la cual un tipo corretea a una mina, es probablemente porque: 1) ella no tiene una arma de seducción mejor y 2) él no tiene una mejor candidata. Ya no se trata de seducción si no de aburrimiento. Y eso es terrible.

    Estoy pensando más bien en las relaciones hilvanadas por la histeria de principio a fin. En definitiva, mi conclusión es: agua que no has de beber, no le rompas las pelotas.

    Cheers.

  3. Sé, y más de una vez dije, que: “the hunt is always sweeter than the kill”, y estoy de acuerdo en que, como dijo Lacan, una vez que conseguimos lo que queremos, esta en la lógica, no querer perseguirlo más (porque ya lo tenemos, daaa!) pasando a buscar “un nuevo objetivo”.
    Creo que mi error (hasta no hace mucho tiempo), era pensar que el objetivo tenía que pertenecer a la misma rama, y que por eso me aburría, cuando en realidad pienso que mejor idea era: una vez que tenes resuelta la parte amorosa (ej.), ir por la conquista del plano laboral, académico, físico, deportivo, intelectual, “insert el plano de su vida que quiera mejorar here”, porque justamente lo que ya tenes resuelto sirve como palanca para alcanzar y concentrarse en lo demás, tratando de tener todo mas o menos balanceado… y vivir a pasitos del Nirvana!

    Honestamente, no escuche completa la historia completa de Pedrito (perdón Pedro, estaba ocupadísima!), pero si se por experiencia no completamente deseada, que desde hace muchísimo tiempo, la histeria dejo de ser territorio femenino y abrió paso al masculino, quien a poco de tenerla… la domina a la perfección (siempre siguiendo el mal hábito de generalizar)!
    La culpa NO es del perro, sino de quien le da de comer… y si no sos directo, y no pedís o exteriorizas lo que queres, no podes culpar a la otra persona de no dartelo, en teoría, estás haciendo lo mismo!.
    ¿¡El problema, no se hubiera solucionado si Pedro, en vez de “dormir”, hubiera preguntado de frente y sin rodeos: “Vos que queres conmigo!?”, hace rato ya!?.

  4. Ante todo gracias por la bienvenida! ya somos vecinas oficiales de blog🙂
    Estoy muy de acuerdo con esto de que “tantos si pero no, no pero si vienen a suplir una falta de interés en el otro, mas allá de la belleza física que atrae, si no hay nada más que la sostenga…”. Me da la sensación, y digo… la experimento frecuentemente, que cuando algo no nos interesa demasiado, dudamos bastante a la hora de hacer un movimiento para darle lugar. Tiene sentido. Tambien creo que cuando algo nos cuesta demasiado(porque convengamos que a veces no es fácil) sucede algo parecido. Y tambien, para sumar problemas al asunto, creo que cuando algo o alguien nos interesa mucho, nos resulta más complicado acercarnos, la ilusión nos inhibe supongo, nos asusta saber que estamos tan ahí para alguien que tal vez, no esté en el mismo estado de dependencia para con nosotros y no sepa bien cómo preservarnos de salir lastimados. Así, las cosas se ponen difíciles… Sobre todo si se trata de algo exluyente y exclusivo como la pareja. Peor aún si lo pensamos en términos de algo definitorio. Es decir, no se si somos tan histéricos cuando a amantes se refiere, ya que podemos tener varios y esto no nos pone al borde de una elección. Por el lado de la pareja pareciera que se nos juegan demasiadas cosas, el futuro, el estilo de vida y quizá en algún punto la identidad: “Dime con quien andas…” Entraría creo, dentro de esas cuestiones que nos cuesta mucho definir y que pensamos más de dos veces.

  5. Es todo un tema, pero honestamente, ¿qué decimos cuando un tipo nos tira onda y no nos gusta? Generalmente decimos cosas como “no estoy disponible” o “hay alguien más que me interesa”, inconscientemente (o no) le dejamos una puerta abierta de esperanza al pobre flaco que va a volver a intentar cuando cambiemos el estado civil en FB o cuando se entere que estamos solas. En vez de decirle la verdad, que sería un crudo: “ni en un millón de años” o “sos un buen amigo, pero no me gustás”.

    Los hombres que conozco son mucho más directos con respecto a este tipo de cosas, si ven que alguien está a punto de tirarse a la pileta sin agua, se lo van a hacer saber sin vueltas.

    Creo que existe un “histeriqueo femenino normal” que viene desde la pubertad, pero se supone que los hombres no se quedan tildados en el “me quiere o no me quiere” y encaran igual, che😛 Yo lo rechacé dos veces al mío y no porque estuviera histeriqueando de forra, sino porque es un gran paso saltar de una amistad a algo que sabés que una sabe que no va a poder volver atrás en caso de no funcionar. Porque como decís, cuando admirás a alguien, no querés perderlo y lamentablemente no tenemos la bola de cristal para saber de antemano si vale la pena arriesgar a todo o nada cuando existe una conexión a nivel intelectual-emocional entre dos personas.

    Saludos y buen finde!

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