Mondays Are Jerks. (via Girl on the Contrary)

Totally worth it for a Monday like this one to re-blog this post…

Mondays Are Jerks. Mondays are jerks. Mondays are like the guy who says "You must have a bad case of the Mondays." Mondays are like getting pulled over when you are already running late. Mondays are like standing in line behind the person who orders the last croissant in the bakery when all you stopped in for was a croissant. Mondays are like spending hours getting ready for a date and then getting stood-up. Mondays are like the girls who say "You are so brave to n … Read More

via Girl on the Contrary

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Ni blanco, ni negro. Ni si, ni no

Hace poquitos días, en una de mis escapadas a la ciudad que siempre estuvo cerca, encontré –entre varias otras cosas- una verdad con la que no contaba, y que para ser sincera me confundió bastante más de lo que aclaró.

Hasta el momento, estaba “bien” o al menos reconciliada con lo que a tientas entiendo que se supone que debe hacer/decir una mujer…hasta que vino mi nuevo amigo Pedro a contarme qué es lo que aparentemente se espera del otro lado…y quedé más desconcertada que con el final de Lost.

Voy a tratar de contarlo lo menos contaminado posible de mis prejuicios…Y después les explico lo que …¿entendí? Yo.

Pedro me explicaba, que las mujeres somos todas histéricas (flash news!) y que no nos entendemos, ni nos hacemos entender…que de momentos somos un témpano* impenetrable y ambiguo (mind the word choice) y que después revelamos el cartel gigante en la frente que dice “busco novio” y nos ponemos cariñosas y que esas 2 conductas no son consecuentes ni coherentes entre sí. El reclamo pasaba por la incapacidad de las mujeres (al menos con las que se topa Pedro) de no poder encontrar un punto medio entre La histeria previa y durante el encare y como se comporta la mujer una vez que te la ganaste…Y acá entramos en terreno pantanoso.

En primer lugar: No sabía que teníamos que encontrar nosotras un gris intermedio entre hacerse la difícil y no ser una loca histérica, pero tampoco una fácil descocada (definición de la popular de loca histérica, a menos como la conciben los Pedros Promedio: mujer que te dice que no, pero en realidad si…o que dice que quiere, pero después no quiere nada) Ahora resulta que es trabajo nuestro hacerles el proceso interesante…Si se las hacés remar, sos una histérica; pero si lo hacés sencillo (porque en realidad en muchacho te gusta en serio) sos fácil y pierden el interés…Y gataflorismo a quién se le atribuye??

Yo soy muy Pro-Grises…el balance perfecto entre el Yin y el Yang, el equilibrio entre el frío y el calor, la medida justa entre Lenny y Carl…pero acá no hay [insertar palabra que más les guste] que les venga bien.

Es muy probable que esté siendo demasiado dramática y que Pedro tenga algo de razón. La muchachita en particular de la que Pedro se queja, es una clásica demostración de niña que no sabe lo que quiere…pero eso no la hace necesariamente histérica, sino que la pobre tampoco debe saber muy bien que hacer frente a Pedrito…que primero duerme y después se las da de estrellita mía.

De todos modos, y no siendo necesariamente partidaria del “amor a primera vista” pero sí del flechazo…creo que tantos si pero no, no pero si vienen a suplir una falta de interés en el otro, mas allá de la belleza física que atrae, si no hay nada más que la sostenga…con el tiempo se desgasta y no hay nada nuevo que nos enamore y que haga de esa persona alguien único a quien admirar…porque gustarse, es también admirarse, no? Pero esto lo dejo para otro post.

Por ahora solo tengo un par de cosas para cerrar:

1) ¿Qué es lo tan terrible de querer un novio? El deseo de una relación no me es del todo ajeno…y no entiendo porqué los hombres estigmatizan tanto a las mujeres seudo-susanitas que sí quieren un novio, un marido e hijitos…

2) Nuevo Blog en el blogroll!! Le damos la bienvenida a la amiga Pandorita que finalmente se animó a publicar.

3) Libro para recomendar haciendo honor a la temática del post “Historia universal de la histeria” – de Malele Penchansky. Muy buena lectura.

4) I feel like a washing machine… 😉

Tengo mis dudas

Tengo que admitir que muchas de las definiciones que tengo acerca de cómo deberían ser las personas, son heredadas y ninguna de mis ideas es original, en lo más mínimo. Son todas producto de escuchar (con demasiada atención) a gente que admiro y cuyo conocimiento de las personas, relaciones y de la vida en general, me supera ampliamente. Recuerdo que una vez, una persona cuya opinión para mí era (y sigue siendo) una de las más importantes, señaló esta cualidad mía como un defecto; acusándome de no tener ideas propias y de no ser capaz de discernir dónde empezaba mi idea y hasta dónde estaba repitiendo lo que había dicho otro. Es muy probable que esta persona haya tenido razón, aunque sigo considerando que mi capacidad para memorizar y fundamentar mis argumentos en base a las ideas de otros es mucho más seguro que hacerlo en las mías (que además de ser malas, son seguramente peligrosas). Después de todo…¿No estamos acaso repitiendo una y otra vez lo que aprendimos de otros? Como seguramente escuché que otro decía: “There’s not an idea in our heads that has not been worn shiny by someone else’s brains”

Estas últimas semanas (y por lo general a lo largo de mi vida cuasi-adulta) he escuchado a muchas personas repetir (sin discriminación de género ni de generación) que los hombres son ante todo básicos, sencillos de satisfacer y chatos en muchos niveles emocionales. Estuve escuchando mucho a esta señora y después de reírme mucho con ella, aprendí que las mujeres retenemos todo y nos cuesta desprendernos de las cosas y que para los hombres es sencillo pasar la página y empezar una nueva. Honestly, por lo que la experiencia me enseña, no estoy del todo de acuerdo, y la verdad esta explicación no me convence.

El supuesto indica que con un hombre, what you see is, what you get. Si le gustas y te quiere  y quiere algo de vos, te lo va a hacer saber, sin muchas vueltas, sin mind-tricks, y de frente: te va a llamar, te va a  decir que le gustás, te va a invitar a salir y de acuerdo con el grado de interés del supuesto caballero vas a poder saber exactamente donde estás parada y hacia donde va toda la cuestión. Caso contrario, no vas a volver a saber de él, seguramente te deje plantada un par de veces hasta que adivines que no quiere saber nada con vos, te va a tratar de manera fría, no te va a contestar ni mensajes, ni llamados ni señales de humo (porque eso si hay que reconocerles: son frontales para todo menos para decirte que no) – BTW despite all myths, we’re not going to rip your head off if you do-

El problema, es que tengo evidencia científica y empíricamente comprobable de que esto no es tan así. Para los hombres (como para muchas mujeres) la procesión va por dentro – y no siempre what you see is what you get. Me niego a pensar que los hombres no tienen un inconsciente que muchas veces entra en juego. Me rehúso a creer que son absolutamente inconmovibles y que no se enamoran de la misma manera que nos enamoramos el resto de los mortales (las mortales). Realmente dudo que para ellos cambiar de pareja sea tan simple como cambiar de panadería… y que si nos dicen que nos quieren, les resulte tan sencillo al día siguiente hacer de cuenta que no existimos. Pero al mismo tiempo, no entiendo porqué suceden estas paradojas: si la chica te gusta tanto, y la querés y de verdad te das cuenta que no hay otra como ella y tenés miedo de perderla: ¿Qué esperás? ¿Por qué resolver ese conflicto sólos cuando tranquilamente podrían hacerlos con nosotras al lado ayudándolos?

La amiga del vídeo en algún momento explicó que los hombres solo nos buscan cuando su conflicto está resuelto y no mientras están en el proceso…es, según sus estudios en la materia, la forma que tienen ellos de lidiar con las cosas. Solos. Quizá porque soy mujer, o por que soy tonta (o por una conjunción de ambas cosas)  me cuesta entender como funciona este mecanismo que parece más self-preservation que resolutivo.

La verdad no me queda claro. Lo que sí puedo sacar en limpio es que este temita de etiquetarnos cuando de relaciones y afectos se trata no nos sirve de nada. Cada cual tiene su caso particular y las generalidades nunca  no sirven para aclarar lo específico.

Cortita y al pie:

Los videos enYouTube son 12, de una psicóloga chilena (Pilar Sordo) que con mucha elocuencia explica algunas cosas muy interesantes.

Una última para ilustrar el post.