Pero si a los Osos les sale tan bien…

Seguimos con la temática de hibernar y de abstraerse…La verdad no es fácil. No creo que a los osos les cueste tanto. A mi esto del retiro emocional no me está funcionando del todo bien. Pero debe ser como todo en la vida, que al principio cuesta ajustarse hasta que sale naturalmente; hasta que llega ese momento mágico de la indiferencia involuntaria, no?

Me cuesta aprender a no darme manija con temas del cuore, porque estoy enamorada (¿del amor?).  Debe ser algo así como hacer una dieta -algo para lo que nunca fui muy buena, tengo mucha voluntad pero poca disciplina cuando se trata de evitar las cosas que me dan placer. Imagínense lo horrible que es la vida si constantemente nos estamos privando de aquello que tanto nos gusta: chocolates, vino, muffins de arándanos, cheescake de frambuesas a la hora del té…En el amor creo que pasa mas o menos lo mismo, obligarnos a hacer de cuenta que podemos vivir tranquilamente sin eso (eso es “ese”) que tanto queremos es angustiante y en el 99.9% de los casos, altamente frustrante.

No debo ser la primera persona que tiene que pasar por esto. Después de milenios y milenios de historias como la mía: ¿A nadie se le ocurrió escribir un manual de instrucciones para sobrevivir este momento? Un “Getting Over a Jerk Who Probably Didn’t Mean To be a Jerk, But Really Was – For Dummies” ¿No?  Por las dudas les pido que guarden los libros de auto-ayuda; después de las personas que hacen uso excesivo de los diminutivos en su discurso tratando de ser simpáticas, lo que mas desagrada es la literatura de auto-ayuda. Pero ese es otro tema.

Lo principal es aprender a tolerar la ausencia. Cosa que la tecnología hace muy difícil estos días porque con tanta red social, servicios de mensajería instantánea y medios de comunicación es imposible no enterarse de hasta lo que desayunó tu compañero de banco de 4to grado de la primaria. Es hasta imposible no estar- Pero podemos elegir no enterarnos (¿podemos?—sí podemos)

Tengo la suerte de contar con amigas maravillosas que prometieron dejarme seca a golpes si intentaba hacer alguna estupidez como ponerme a ver comedias románticas y torturándome pensado: ¿Por qué no puede aparecer un Ryan Reynolds decidido ya como al final de la peli, después de dar 20 millones de vueltas, a quedarse con la chica que trabaja en Amnistía Internacional? Se ve tan sencillo y perfecto…Pero no. Parece que no lo es. (Mientras refunfuñando me pregunto “But Why?”)

Mi amiga que es muy sensata pero que tiene el mismo problema que yo para usar su sensatez, me dijo que lo que necesitamos es poder llenar esta ausencia con nosotras mismas, así es como me pasé la semana haciendo eso que me dije que iba a hacer, viendo si con esto se llena algo: leyendo, mirando pelis, series, saliendo con amigos, y hasta ocasionalmente cocinando un poco…Veo que me tengo poca paciencia. Finalmente esto de descansar il cuore no es tan sencillo como parece, y tampoco se puede tomar tan a la ligera, pero ese sigue siendo el goal de la temporada.

Algunas recomendaciones:

  • “Si soy tan inteligente, por qué me enamoro como una idiota” – De Gabriela Acher.
  • El nuevo Milka Soft
  • Nuevo Blog en mi blogroll, es genial y una lectura muy entretenida. Inmolando Sueños en el Cielo
¿Alguien sabe dónde consigo una copia?

Hibernando

Hace varias (varias) semanas que quiero escribir. Pero no siempre sale como quiero.  No porque no tenga nada para decir, sino que quizá es porque todavía no sé bien qué es lo que quiero decir. Este blog resultó ser una buena herramienta para ordenar algunas ideas…el problema es que no todas las ideas son publicables o siquiera interesantes. Y si bien este espacio es un buen lugar para decir lo que se me dé la gana, hay cosas que es mejor decirlas en el momento y lugar indicado, que no es éste.

Estoy empezando un retiro emocional…en un esfuerzo por poner algunas cosas en orden y dejar que todo lo que no puedo manejar caiga por su propio peso donde tenga que caer. Es una postura que oscila entre el optimismo y la resignación, todavía no sé cual. No siendo muy partidaria del optimismo y de la vida “cheerleadery” me decido por la resignación – o dicho en el mas absoluto criollo: mejor ya ni me gasto.

Como sabiamente lo dijo George Michael – I need some time off from that emotion…Me voy a dedicar a actividades que me relajen el corazón que está bastante estrujado. Ojo, no estoy triste…creo que si estaba enojada también se me pasó, lo que no quiere decir que esté todo bien. Es simple y llana indiferencia, como si alguien en algún lado se hubiese apiadado de mi y hubiese apagado el interruptor de algo que no me dejaba tranquila. Quien sabe, quizá fui yo.

El invierno es ideal para esto: recluirse en cosas que nos reconforten; en mi caso: libros, café, chocolates, películas, series, edredones y amigos-(de esos que caen de sorpresa y de los que te mienten a pesar de tus puteadas para que te dejes sorprender) No pienso hacer más que eso…Ah! Y escribir, si sale.

Me siento tan tranquila que ni yo me la creo mucho…pero hace bastante que no me sentía así. Además por suerte love’s still in the air, everywhere I look around: empiezan noviazgos, se conquistan corazones (sin necesidad de artilugios ni carteritas tejidas), se intercambian teléfonos en servilletas de papel, y hasta parece que the girl finally -y después de 4 años!- gets the guy in the end, al mejor estilo Ross y Rachel.

So, basta para mi, al menos por un ratito…necesito descansar il cuore y la testa, y si me pierdo algo en el medio por no prestar atención o por hacerme la distraída me la banco. He dicho. Si me necesitan o me extrañan, ya saben donde encontrarme.

Les dejo Faith, ilustrando el espíritu del post.